ACTA DE LA SESIÓN DEL DÍA 20 DE OCTUBRE DE 1936

En Fuencaliente a 20 de octubre de mil novecientos treinta y seis; previa convocatoria al efecto con expresión del objeto de la sesión se reunieron en el salón de sesiones de este Ayuntamiento, bajo la presidencia del Teniente Alcalde D. Gregorio Delgado Gutiérrez, por ausencia del Alcalde Presidente D. Juan José García Moreno Muñoz, los Vocales de la Comisión Gestora Municipal D. Regino Morales Vates, D. Fernando García Lozano, D. Fernando Gómez Bernabé, D. Don Benito Piedrabuena Pozo, D. Inocencio García Delgado, D. Eduardo Pérez Díaz y D. Teodoro Pérez Santos, dejando de concurrir D. Felipe García y García, y D. Nicanor García Díaz sin haberse excusado.

Siendo la hora de las veintiuna el Sr. Presidente declaró abierta la sesión procediendo yo el Secretario a la lectura del acta anterior que fue aprobada y firmada.

Acto seguido se dio cuenta de que el sepulturero Rufino Duque Mata, había hecho dimisión de su cargo y éste había sido solicitado por Demetrio Casado Muñoz. Enterada la Corporación fue aprobada por unanimidad la dimisión presentada, acordando también que, para proveer dicho cargo se anuncie la vacante por plazo de 15 días para la admisión de solicitudes, y pasado dicho plazo se dé cuenta de las que fueren presentados.

Del mismo modo se dio cuenta de la necesidad que había de crear aunque fuera provisionalmente, una Escuela de niños, en tanto se creara el Grupo Escolar de que se viene tratando en anteriores sesiones. Enterada la Corporación y ante la imperiosa necesidad de la escuela de que se trata, por ser insuficiente la única escuela existente para atender a todos los niños que tienen la edad escolar, se acuerda por unanimidad que por la Comisión Municipal de Instrucción Pública se vea de designar un local que reúna las mejores condiciones posibles para el uso de dicha escuela, y conocido éste se haga la petición correspondiente ofreciendo si fuera necesario dotar repetida escuela del material preciso.

Después el Sr. Alcalde hizo uso de la palabra dando cuenta a la Corporación, de que tenía noticias desgraciadamente confirmadas, de que el camarada Miguel Díaz Martín, había muerto en uno de los combates del Frente de Córdoba, prescindiendo de hacer resaltar sus cualidades de entusiasmo y defensor del régimen Antifascista, puesto que todos conocemos que tan pronto se inició el movimiento fue de los primeros que corrieron a defender la causa con las armas, como también que anteriormente todo su esfuerzo lo dedicó a defender la clase proletaria y la República, y en mérito de todo ello y como único homenaje que se le puede tributar para perpetuar su memoria, proponía a la Corporación, que una de las calles más céntricas de la población fuera rotulada con su nombre y apellidos. Sin discusión se acordó por unanimidad señalar para este fin la calle llamada de San Bernardo, la que en lo sucesivo se titulará de Miguel Díaz Martín, formándose el efecto de expediente oportuno.

Con lo cual y no habiendo más asuntos de que tratar se dio por terminada la sesión levantándose la presente acta que leída y hallada conforme la firman los concurrentes a ella, de que yo el Secretario certifico.