EL BALNEARIO DE FUENCALIENTE EN EL SIGLO XIX

ARTICULOS PUBLICADOS EN LA REVISTA "EL SIGLO MEDICO" EN 1872 Y 1877 POR BENITO CRESPO

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EL SIGLO MÉDICO JUNIO 1872
HIDROLOGÍA MÉDICA

Baños ferruginosos termales de Fuencaliente, provincia de Ciudad Real

Descubiertas estas aguas en medio de las escabrosidades de Sierra-Morena en 1270, según la tradición, y utilizadas en baño y bebida por los vecinos de los pueblos comarcanos con buen éxito en varias afecciones, y muy especialmente en el reumatismo, fue necesario, en vista del crédito que llegaron a adquirir, improvisar chozas y barracas y construir después casas para guarecer a los que iban a usarlas, formándose así la villa de Fuencaliente, que es de unos 500 vecinos, hallándose el establecimiento casi en el centro del pueblo.

La villa de Fuencaliente, que corresponde al territorio de Calatrava y partido judicial de Almadén, se halla situada al sur de la provincia de Ciudad Real, en las entrañas de Sierra-Morena, en medio de las asperezas mas incultas y tocando el límite de las provincias de Córdoba y Jaén. El término de esta villa confina al N. con las de Mestanza, y Puertollano, el E. con el de Andújar, al S. con el de Montoro y al O. con el de Almodóvar del campo, habiendo por esta parte mucho monte de roble y quejigo, y también muchos romeros, jaras y alisos, y sobre todo unos 12 ó 15.000 olivos. Dentro del término, y a unas dos leguas y media, está la ladea de Ventillas, y restos de antiguas minas de galena argentífera, y bastante escoria de mineral de hiero y cobre, encontrándose a cosa de una legua de Fuencaliente unos lucos o cuevas con símbolos jeroglíficos en piedras, cuya descripción no es de este lugar, y que son recuerdos de la antigüedad gentilicia.

La referida población, que se halla situada en la meseta de un cerro y a la falda de otro, tiene 13 calles y una plaza, hallándose colocadas las casas en forma de anfiteatro, presentando una bonita perspectiva, la que unida a la multitud de huertos de que se halla rodeado el pueblo, a la abundancia de fuentes de agua potable riquísima y a su clima, muy templado en verano, hacen que aquí se goce de buena salud, y tal vez a sus condiciones climatológicas y topográficas deba el que, según dicen los naturales del país, en las epidemias del cólera que han asolado los demás pueblos, no se haya dado aquí nunca un solo caso.

En el establecimiento de Fuencaliente hay tres manantiales, cuya composición, según ha indicado el análisis, es igual; pero cuya temperatura es diferente, pues apreciada esta en los caños de salida, donde es inferior a los puntos donde brotan los manantiales, resulta ser de 37 1/2 grados centígrados en el caliente, de 34 en el templado y de 33 en el llamado frescuelo, y su caudal es de 30 litros por minuto en el caliente, 45 en el templado y 10 en el fresco, a cuyos 85 litros por minuto hay que añadir otra cantidad respetable de agua mineral que es dejada perder sin utilizar, y que después de analizada se le dará el empleo conveniente. Es, pues, falsa la valoración de 8.640 arrobas, en que, según se van copiando en todos los manuales hidrológicos, se aprecia la cantidad de agua mineral de Fuencaliente en veinticuatro horas. Este agua mineral, incolora y transparente examinada en un vaso, pierde con el calor y el reposo la transparencia; no tiene olor, su sabor es estíptico y algo agrio; es suave al tacto, presentando una sustancia grasienta en su superficie; deja por donde pasa un depósito ferruginoso y grasiento, barniza el suelo del ladrillo dándole el aspecto del jaspe; vuelve de un color amarillo de mahón permanente los sacos blancos de baños que usan muchos bañistas y todas las telas blancas; por último, se emplea el sobrante para regar los huertos, pues es muy útil para la vegetación.

He aquí el análisis de estas aguas: cada litro de agua mineral contiene:
Carbonato de hierro.......... 0,358 gramos
Cloruro de sodio............... 0,309 ----
Sulfato de cal.................... 0,411 ----
Sulfato de alúmina............ 0,200 ----
Sílice................................. 0,039 ----
Ácido carbónico................ 0,122 ----
Pérdida............................. 0,034 ----

Son, pues, estas aguas ferruginosas carbonatadas, o mas bien bicarbonatadas y aun cloruradas sódicas, con gran cantidad de otras sales, y son las ferruginosas termales con mas fuerte mineralización que hay en España.

Sus usos terapéuticos se deducen fácilmente de su temperatura y composición. En el año pasado de 1.871 han concurrido 1560 bañistas, de los cuales 826 padecían de reumatismo, 215 de parálisis, 123 de cloroanemia, 96 de varias neurosis, 87 de afecciones del tubo digestivo, 48 de las del respiratorio, 36 de las del genito-urinario, 17 de enfermedades de la vista y 112 de otras afecciones. Como se ve, la gran mayoría de de los enfermos que acuden a estos baños padece de reumatismo en sus múltiples y variadas formas, y los efectos de estas aguas son tan notables y evidentes en este padecimiento, que puede asegurarse que son muy pocos los que, ya durante el uso de los baños, o en la cuarentena a mas tardar, no consiguen la curación completa o un marcadísimo alivio. Es tan frecuente que acudan a este establecimiento muchos reumáticos que por la violencia de los dolores van al baño con muletas o los llevan en sillas de manos, y manejan a los pocos días por sus propios remos y sin necesidad de muletas ni apoyo alguno, que por lo común y repetido no llama ya casi la atención, especialmente a los que han visitado algunas veces este establecimiento. Y no se crea que estos resultados se obtienen en reumas recientes, sino que algunos que datan de varios años hallan ventajosos efectos con estas aguas, habiendo muchos bañistas que, agradecidos a los beneficios obtenidos, y como precaución contra este mal, repiten una y varias temporadas el uso de estas aguas. En una palabra, el crédito principal de estos baños es debido a sus efectos sobre el reumatismo, y formas de este padecimiento que no han logrado modificar otros baños minerales, han logrado aquí la curación o un notable alivio.

Tienen, pues, estas aguas una fama y gozan de un crédito tal contra esta enfermedad en todas las provincias comarcanas, que se les considera en ellas un remedio eficaz contra el reumatismo, aun en sus formas mas rebeldes. ¿Es justa y bien adquirida esta fama? Si se considera la antigua, numerosa y constante concurrencia que viene anualmente a estos baños, a pesar de no haber carreteras que a ellos conduzcan y de que la distancia menor a la vía férrea es de seis leguas, y si se tiene en cuenta que el establecimiento hasta hoy solo contaba con tres malas piscinas generales, una para cada manantial, cuyas piscinas habían de servir para personas de todas condiciones y de ambos sexos, no parecerá exagerado decir que no hay otros baños en tales condiciones y con una concurrencia tan numerosa y constante; y cuando se han preferido estos inconvenientes que hasta hoy ha habido, y que en gran parte se hallan ya remediados, a las comodidades con que brindan otros establecimientos, ha de ser únicamente merced a los prodigiosos resultados obtenidos con estas aguas, que garantizan seiscientos años de experiencia y son el origen de la fundación del pueblo. Hay mas, no solo el público de esas provincias es el que tiene gran fe en las virtudes medicinales de estas aguas, sino que igual confianza abrigan casi todos los médicos que ejercen en las mismas, muchos de los cuales vienen anualmente a disfrutar del beneficio de estos baños, y he tenido el gusto muy repetidas veces de oir de labios de distinguidos facultativos grandes elogios de los brillantes resultados obtenidos en sí mismos y en sus enfermos con estas aguas. Es casi seguro que no hay médico alguno en esas provincias, y muy principalmente en las de Córdoba y Jaén, que no tenga que agradecer a estas aguas la curación o el alivio de muchos de sus enfermos, y muy principalmente de aquellos reumáticos en que se ha resistido la enfermedad a todos los tratamientos.

Es bastante notable también el alivio que se advierte en las parálisis, empleándose sin inconvenientes estos baños aun en las consecutivas o apoplegías cerebrales recientes. Desde luego se conciben también los buenos resultados que se han de dar, y así es en efecto, en los estados cloro-anémicos y en todas aquellas en que están indicadas las reconstituyentes. Por eso aquellas afecciones que reconocen por base un empobrecimiento de la sangre, o una perversión del sistema nervioso, hallan un poderoso auxiliar en este remedio.

¿Y como con el evidente poder curativo de estas aguas no es aun su concurrencia tan numerosa como debiera ser? Por las pocas comodidades que ha ofrecido hasta hoy el establecimiento, y también en parte por la falta de buenas carreteras. El primer inconveniente, que era el principal y más urgente, esta ya remediado. Hace mes y medio se han emprendido importantes mejoras en el establecimiento, cuyas obras quedarán terminadas por completo dentro de pocos días. Había antes tres solas piscinas, una para el baño caliente, otra para el templado y otra para el fresco; estas tres eran insuficientes para el servicio del establecimiento, pues la mayoría de los bañistas viene de antiguo acostumbrada a tomar dos baños diarios, habiendo épocas en que tienen que darse por lo tanto ochocientos baños al día, y aunque mis consejos no siempre pueden contra esta arraigada costumbre y el propósito que desde que sale de casa trae hecho del número de días que ha de permanecer aquí, era necesario, sin embargo, satisfacer esta necesidad, y al mismo tiempo establecer baños para cada sexo y también para cualquier persona que por razones dignas de respeto, cualesquiera que ellas sean, quisiere bañarse sola. Estas necesidades han quedado atendidas; hay, pues, ya baños generales para cada sexo; hay pilas hechas de piedra de mármol para los que quieran bañarse solos; hay baños destinados para los pobres; se ha puesto una fuentecita para beber agua mineral, y se han hecho, en fin, todas las reformas necesarias y que permite el terreno que ocupa el establecimiento, al cual se unirá el de las casas contiguas si las necesidades del servicio llegan a exigirlo.

En cuanto a los caminos, estoy haciendo cuantas gestiones puedo para que se haga una carretera desde la estación de Veredas a estos baños, y también he pedido que se haga a los bañistas rebaja de precios en el ferro-carril. En una palabra, me hallo dispuesto a no perdonar, en cuanto de mi dependa, medio alguno para conseguir todas las mejoras que puedan contribuir al mejor éxito de estos baños, pues considero que con estas reformas se facilita a un mayor número de enfermos los beneficios de estas aguas, y se extenderá por todos los puntos de España el crédito de que gozan y que por sus virtudes medicinales en justicia merecen.

El viaje se hace en el ferro-carril de Madrid a Badajoz, dejando el tren en Veredas, que dista de Fuencaliente seis leguas, que se andan por ahora en caballería; pero el camino es ameno, y acostumbrados los naturales del país a este servicio, tratan con esmero a los bañistas, haciendo de este modo que les sea mas grato el viaje. Los que vienen por el tren de Andalucía dejan éste en la estación de Montoro, que dista de estos baños nueve leguas, que también hay que andarlas en caballería, pero pronto se andará la mayor parte de este camino por una buena carretera que parte de Marmolejo y que está en construcción.

La vida que se hace en Fuencaliente es puramente de enfermo: no hay grandes reuniones, como sucede en los establecimientos en despoblado, ni se ve tampoco lujo, por mas que concurren muchos bañistas de elevada posición social, pero que aquí atienden principalmente al objeto que les trae, que es el de buscar su salud. En el establecimiento no hay aun hospedería y los bañistas se alojan en la casa que les parece, pues en casi todas admitan huéspedes, y solo en dos o tres dan asistencia completa por 20 reales diarios cada persona, y en las demás solo dan habitación por lo que cada bañista guste gratificar, siendo lo común que se asocien por familias y viven así muy económicamente. Los días 6, 7 y 8 de Setiembre son las fiestas a la Virgen de los Baños, que es la patrona del pueblo, y en estos días hay capeas de novillos, fuegos artificiales, funciones de iglesia y otras distracciones, que, animadas con la gran afluencia de bañistas y forasteros, forman un contraste muy notable por el gran bullicio con la apacible tranquilidad que suele reinar aquí habitualmente. La alimentación en Fuencaliente es buena; abunda mucho la caza de perdiz, conejo, venado, jabalí, etc.; hay buenas hortalizas, carne de macho, pan y aguas potables muy buenas. El establecimiento está abierto desde el 1º de Junio a fin de Setiembre. Durante las mencionadas fiestas la concurrencia es excesiva; en cambio en Junio y Julio es cuando menos bañistas hay y cuando mejor prueban estos baños.

Antes de terminar debo advertir que no he querido de propósito entrar en otras consideraciones por no hacer mas extenso este ya largo artículo, en el que solo me he propuesto, en cumplimiento del deber que me impone el cargo que en propiedad desempeño, sacar del olvido en que para muchos están estas aguas, y dejo los detalles para cuando escriba una monografía acerca de estos baños.

Fuencaliente 10 de Mayo de 1872

BENITO CRESPO