EL BALNEARIO DE FUENCALIENTE EN EL SIGLO XIX

ARTICULOS PUBLICADOS EN LA REVISTA "EL SIGLO MEDICO" EN 1872 Y 1877 POR BENITO CRESPO

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EL SIGLO MÉDICO JUNIO 1877
HIDROLOGÍA MÉDICA

Noticias sobre las aguas minerales naturales de Fuencaliente

"Estas aguas fueron, según la tradición, descubiertas en 1270, entre las escabrosidades de Sierra Morena; y el crédito que adquirieron por sus buenos resultados en varias enfermedades, dio motivo a que se formara lo que hoy es villa de Fuencaliente, que consta de unos 500 vecinos y se halla situada en la parte S. E. de la provincia de Ciudad Real, estando el establecimiento de baños casi en el centro del pueblo.

En el establecimiento de Fuencaliente hay tres manantiales de igual composición y diferente temperatura, siendo esta en el baño caliente de 37 grados centígrados, así como de 34 en el templado y de 31 en el llamado fresquillo; y su caudal, de 30 litros por minuto en el 1º, 45 en el 2º y 10 en el último. El agua es incolora y transparente examinada en un vaso, perdiendo con el calor y el reposo la transparencia; no tiene olor, su sabor es estíptico y algo agrio; es suave al tacto, presentando una sustancia grasienta en su superficie; deja por donde pasa un depósito ferruginoso y grasiento, barniza el suelo del ladrillo dándole el aspecto del jaspe; vuelve de un color amarillo de mahón permanente los sacos blancos de baños que usan muchos bañistas y todas las telas blancas.

Cada litro de agua mineral contiene carbonato de hierro 0,358 gramos; cloruro de sodio 0,309; sulfato de cal 0,411; sulfato de alúmina 0,200; sílice 0,039; ácido carbónico 0,122; pérdida 0,034.

Son, pues, estas aguas ferruginosas carbonatadas, o mas bien bicarbonatadas y aun cloruradas sódicas, con gran cantidad de otras sales, siendo como se ve el elemento predominante el carbonato de hierro.

Sus usos terapéuticos se deducen fácilmente de su temperatura y composición. En estos últimos años han concurrido bañistas que padecían de reumatismo, de parálisis, de cloroanemia, de varias neurosis, de afecciones del tubo digestivo, de las del genito-urinario, de las del respiratorio, de enfermedades de la vista y de otras afecciones, o que iban por precaución o por asegurar el buen resultado obtenido anteriormente.

Pero la gran mayoría de de los enfermos que acuden a estos baños padece de reumatismo en sus múltiples y variadas formas, y los efectos de estas aguas son tan notables y evidentes en este padecimiento, que puede asegurarse que son muy pocos los que, ya durante el uso de los baños, o en la cuarentena a mas tardar, no consiguen la curación completa o un marcadísimo alivio. Es tan frecuente que acudan a este establecimiento muchos reumáticos que por la violencia de los dolores van al baño con muletas, o los llevan en sillas de manos, y manejan a los pocos días por sus propios remos y sin necesidad de muletas ni apoyo alguno, que por lo común y repetido no llama ya casi la atención, especialmente a los que han visitado algunas veces este establecimiento. Y esto no sucede solo en reumatismos recientes, sino en bastantes ya crónicos que no han logrado modificar otros baños minerales, según consta a muchos médicos de las provincias de Córdoba, Jaén, Badajoz y Ciudad Real, que son de donde proceden la mayoría de los bañistas.

No es posible en los estrechos límites de este escrito, entrar en los detalles que he consignado en la extensa Memoria que he dirigido a la Dirección general de Sanidad; así que me concretaré a decir aquí, que como tónicas reconstituyentes que son estas aguas, imprimen al organismo cierta fuerza y bienestar, que se revela por sus caracteres propios, obteniendo efectos diverso de administrarla bebida o baño, y en este según la temperatura, forma y duración, siendo de advertir que casi siempre empiezan exacerbando los dolores reumáticos y las molestias de otras enfermedades nerviosas, lo cual saben muchos bañistas por experiencia que es indicio de buen resultado después. Vense aquí enfermos de reumatismo articular, nudoso, muscular y visceral con alteración de las funciones y tegidos, revistiendo en general la forma neurálgica, inflamatoria e hidrartrósica, según predomina el temperamento nervioso, el sanguíneo o el linfático, variando la medicación en cada una, y sintiendo que lo reducido del establecimiento no me permita emplear, como desearía, los chorros y otros medios de aplicación de este agua mineral. También contribuye a sus efectos la atmósfera de las habitaciones de las piscinas, especialmente en las calientes, que constituye una verdadera estufa de vapor de agua. Viene aquí enfermos de varias clases de parálisis y originadas estas por diversas causas; las llamadas esenciales, como las ocasionadas por el frío y las neuropáticas, suelen en general corregirse bien, especialmente las paresias de esa índole; las amiotilias dependientes de afectos diatésicos o por simpatía de irritaciones crónicas de vísceras abdominales, son mas difíciles de obtener alivio a no ser reumáticas; y en las aquinesias causadas por lesión material en el eje cerebro-espinal (no por reblandecimiento) he usado, cuando está ya iniciado el periodo de reparación, con las precauciones convenientes, estos baños, y he alcanzado el alivio que razonablemente puede esperarse en estos casos; pero siempre mas en las hemiplegias que en las paraplegias. En el numeroso cortejo de enfermedades, especialmente nerviosas, que son consecuencia del empobrecimiento de la sangre, y que producen esa atonía sanguíneo vascular, y que o ya constituyen por si todo el padecimiento, o bien le complican, se obtienen los buenos resultados que es de presumir de la composición ferruginosa de estas aguas; de ahí su utilidad en el linfatismo, cloro-anemia, atonía digestiva, etc. Para terminar este punto diré, que en la tuberculosis o tisis verdadera, no sirven estas aguas sino antes de existir el tubérculo; mientras que en la falsa, llamada gaseosa, convienen ayudas de otros tipos para restaurar las fuerzas; y que en la sífilis, a pesar de la arraigada creencia que existía aquí de que en estos baños corría peligro la vida del sifilítico, he podido comprobar en 17 casos, que es infundada esta preocupación, y que ni curan ni agravan ese padecimiento; pero a veces al reconstituir el organismo, le dejan en aptitud de recibir luego mejor la acción de los medicamentos. Para que en todas las enfermedades en que se prescriben estas aguas los beneficios sean mas seguros, conviene a los enfermos atenerse a los consejos facultativos.La temporada oficial de estos baños es desde 1º de Junio a fin de Setiembre, por ser la época en que mejores resultados se obtienen con estas aguas, pudiendo sin embargo usarse en los restantes meses.

El año de 1872 se hicieron por mi consejo y dirección algunas reformas en el establecimiento sin tocar a los manantiales para nada, que conservan igual temperatura, composición y caudal, pero como había un solo baño caliente, otro templado y otro fresco, para todos los bañistas, se han conservado estos tres baños, reduciéndose algo los dos primeros, y se ha construido un nuevo baño caliente y otro templado, habiendo así uno de cada clase para cada sexo, excepto el fresco que como se usa menos se emplea como anteriormente; ademas se han puesto pilas de piedra de mármol para los que quieran bañarse solos, se ha hecho un departamento para los pobres de solemnidad y se ha mejorado el aspecto interior del establecimiento. El precio de cada baño es de a 2, 4 y 6 reales, según la clase.

El viaje se hace en el ferro-carril de Madrid a Badajoz, dejando el tren en Veredas, que dista de Fuencaliente seis leguas, que se andan en caballería por ahora y hasta que se construya la carretera proyectada o incluida en el plan general de las de la provincia; pero el camino es ameno, y acostumbrados los naturales del país a este servicio, tratan con esmero a los bañistas. Los que vienen por el tren de Andalucía dejan éste en la estación de Montoro, que dista de estos baños nueve leguas, que también hay que andarlas en caballerías, hasta que se termine la carretera de Marmolejo que está en construcción.

La vida que se hace en Fuencaliente es puramente de enfermo: no hay, como en los establecimientos en despoblado, grandes reuniones ni lujo, aunque concurren muchos bañistas de elevada posición social, pero que aquí atienden principalmente al objeto que les trae, que es el de buscar su salud. En el establecimiento hay hospedería y los bañistas se alojan en la casa que les parece, pues en casi todas admitan huéspedes, y en algunas dan asistencia completa por 20 rs. diarios, y en las demás solo dan habitación por lo que cada bañista guste gratificar, siendo lo común que se asocien por familias y vivan así muy económicamente. Los días 6, 7 y 8 de Setiembre son las fiestas a la Virgen de los Baños, que es la patrona del pueblo, y en estos días hay corridas de novillos, fuegos artificiales, funciones de iglesia y otras distracciones, que, animadas con la gran afluencia de bañistas y forasteros, forman un contraste muy notable, por el gran bullicio, con la apacible tranquilidad que suele reinar habitualmente, sobre todo en Junio y Julio, que es cuando con mas comodidad se toman estos baños. Por último, la alimentación de Fuencaliente es buena; abunda mucho la caza de perdiz, conejo, venado, jabalí, etc.; hay buenas hortalizas, carne de macho, pan y excelentes aguas potables, gozando además esta villa de recomendables condiciones higiénicas.

BENITO CRESPO