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FUENCALIENTE 1847

DICCIONARIO

GEOGRÁFICO

ESTADÍSTICO

HISTÓRICO

DE ESPAÑA Y SUS

POSESIONES DE

ULTRAMAR

Pascual Madoz


"Villa con ayuntamiento en la provincia de Ciudad Real (13 leguas), partido judicial de Almadén (11 leguas), audiencia territorial de Albacete (30), diócesis de Toledo (30), c. g. de Castilla la Nueva (Madrid 43); en el territorio de la Orden de Calatrava; situado en el confín S. de la provincia, en las entrañas de Sierra Morena y en medio de sus más incultas asperezas, ocupa la mesa que se forma al pie de un escarpado cerro de piedra de unos 100 pies de elevación, llamado Sierrezuela, desde cuya mesa se prolonga un largo recuesto poblado de pequeños huertos, y las casas se extienden por uno y otro lado; tiene 400 de éstas, en 13 calles y una plaza bastante capaz, sin más edificios públicos que el llamado pósito nacional que sirve de casas capitulares; hay una igl. parr. dedicada a Ntra. Sra. de los Baños, curato de primer ascenso y provisión del tribunal especial de las Ordenes militares, que tiene por anejo a la aldea de Ventillas, y una ermita titulada de San Antonio de Padua; dentro de aquella iglesia nacen los Baños termales a que esta villa da su nombre, de los cuales pasamos a hacernos cargo.

BAÑOS: Yermo e inculto el terr. de Fuencaliente, 2 soldados de Cabezarrubias, según tradición, habiéndose bañado en estas aguas, que eran entonces unas charcas, buscando el remedio de una sarna que padecían, encontraron alivio, y lo contaron en su aldea; los vecinos de ésta fueron al sitio del manantial y entre los reconocimientos que hicieron, hallaron en la espesura al lado de las aguas una imagen de Ntra. Sra. a la que apellidaron de los Baños y le labraron una ermita para su culto; este suceso debió ocurrir a principios del siglo XIV, pues el año 1369 ya se halla que pertenecía la ermita a la orden de Calatrava, y así el año 1314 en que algunos han dicho que tuvo principio la villa, debió ser el de la fundación del santuario; formada y aumentada la población en los términos que luego se dirá, se demolió esta ermita y se construyó la nueva iglesia por las años 1710, y considerando sin duda a aquella imagen como protectora de la baños, se labró el edificio de forma que el agua del manantial caliente nace a borbollones en la parte inferior del templo, y de aquí es conducida pasando por el altar mayor a la alberca, que está debajo del camarín de la Virgen; el nacimiento del agua del baño templado está fuera del muro de la iglesia, pasa por debajo de ella, y por el bautisterio se dirige a su depósito; en éste entran dos caños, el frío es anterior, el caliente se introdujo en 1830, que todos componen 3 baños, cuya temperatura en el nacimiento de cada uno de ellos es de 32 grados Reamur en el caliente, 30 en el templado y 29 en el fresco; en el manantial, el color de las aguas es algo azul claro (zarco), pero si se examinan en un vaso de cristal aparecen claras y transparentes; carecen de olor y su sabor es ligeramente agrio; sirven para la vegetación y son empleadas por los naturales en regar sus huertos aprovechando el agua que se derrama diariamente cuando se limpian los baños; alteran el color de las ropas que se sumergen en ellas; dándoles el de mahón oscuro; su peso específico es algo mayor que el del agua destilada; pero su gravedad se aumenta algún tanto después que han estado un breve tiempo expuestas al contacto con el aire libre; en los registros y depósitos aparece un sedimento craso y untuoso que no se halla en los baños a causa de la frecuencia con que se limpian; enrojecen aunque débilmente la tintura de tornasol y de violetas, se ennegrecen con la tintura de agallas, forman un precipitado blanco con la disolución de cal, etc.; dejadas enfriar, a proporción que pierden el calor con que nacen y obra en ellas el aire atmosférico, se altera su transparencia y da un precipitado de un color blanco sucio que tira a amarillo, cuyo fenómeno se produce con más prontitud si se yerbe el agua; en cualquiera de los dos casos, separado por un filtro el precipitado que se posa, presenta los caracteres del carbonato de hierro, y así de solo esta operaciones resulta la presencia en el agua de aquella sal neutra y del gas ácido carbónico, que es el agente que la mantiene en disolución; la misma agua en que se ha efectuado el anterior procedimiento, no altera las disoluciones de cal ni la tintura de agallas, pero enrojece, aunque aun más débilmente las tinturas vegetales, los que demuestra la existencia de uno o más ácidos menos volátiles que el carbónico, los que como se deduce de otros fenómenos, son el sulfúrico y el hidroclórico; en fin, de los análisis, sino exactos aproximados de estas aguas, resulta que sus mineralizadores volátiles y fijos son los ácidos carbónico, sulfúrico, y el hidroclórico, el hierro, la cal, la alúmina y la sosa. Pertenecen pues las aguas de Fuencaliente a la clase de las ferruginosas, o sea según otra más escrupulosa clasificación, a las de las acidulo-salino-ferreo-sulfatadas.. Son útiles estas aguas en el asma que se llama húmedo; en las cardialgias, pleurodinias y gastrodinias, dispeptias, hipocondría, y en todos los casos de inacción de las membranas mucosas gastrointestinales y de los órganos secretores hepático y pancreático; en las obstrucciones del hígado y bazo, en la hepatalgia y en la nefralgia, en las leucoreas pasivas o en las que consisten en una pura hiperdiacrisis; en las clorosis infebriles sin extenuación; en las retenciones y desarreglos menstruales por causas debilitantes; en los tumores edematosos, hidropesias incipientes sin lesión particular de ninguna víscera, en los infartos linfáticos, escrófulas, etc.; en los cólicos que se reproducen con frecuencia, reumas crónicos, artritis, ceática, etc.; en las afecciones psoriásicas y herpéticas, y finalmente en varias dolencias producidas por la supresión de la transpiración. Tomadas en bebida reaniman las propiedades vitales del aparato gástrico, cuyo efecto se transmite a la economía y por consiguiente aumentan el apetito, aceleran las digestiones, disuelven las materias contenidas en el tubo intestinal, promueven la evacuación de la bilis excedente, la expulsión de las materias fecales y de la orina, y finalmente abundantes sudores cuando se toman a su natural temperatura; se ha supuesto que estos baños son funestos y aun mortíferos en las afecciones venéreas, pero el ilustrado facultativo de quien tomamos estas noticias (*) combate esta opinión y asegura que muchas personas han hecho uso de estas aguas, no precisamente para curarse de esta enfermedad, sino de alguna otra que al mismo tiempo padecían, y ya que en ellas no tuviesen alivio, al menos no han experimentado los funestos efectos con que hasta los médicos intimidan a los enfermos. Es crecido el número de bañantes que concurren a estas saludables aguas desde principios de primavera hasta mediado el otoño, no solo de la misma provincia de Ciudad Real y de las limítrofes de Extremadura, Jaén y Córdoba, sino también de algunas más distantes; y sin embargo su dirección no es mas que interina y como abandonada, sin dotación para el médico que asiste, y aunque en día se hallan mejores albergues que en tiempos anteriores, todavía no son como debieran, ni el pueblo está tan surtido como sería de desear faltando aun los artículos más necesarios. ( * ) El Licenciado D. Luis María Ramírez y de las Casas - Deza, en su descripción de Fuencaliente y sus baños.

TÉRMINO: Confina el de Fuencaliente; por el Norte con los de Mestanza y Puertollano, a 2 leguas; Este Andújar (Jaén) a ½ legua cuya población dista 10 leguas de sierra despoblada; Sur a 1 legua con el de Montoro (Córdoba) que dista también 9 leguas de sierra despoblada haciendo la división de término y provincia el río de las Yeguas; Oeste Almodóvar del Campo, que se acerca hasta la ½ legua, con terreno estéril en su mayor parte pero con buenas arboledas de robles y quejigos que surten de madera a las minas de Almaden y pudiera tener buenos encinares, si en vez de continuar la plantación de este utilísimo árbol, como principiaron en 1804, no hubieran cortado los que ya había; hay también muchas jaras, madroñeras, romeros, mirtos, lentiscos, alisos, y se encuentran unos 10000 olivos, arbustos y plantas medicinales.

Encierra el mismo término la aldea de Ventillas y varias antiguas minas de galena argentífera, especialmente una llamada Romana el sitio nombrado Valle de las Torcas y no ha mucho se formó una sociedad para beneficiarla; pero de lo que le terreno da más muestras es de contener minerales de hierro y de cobre hallándose frecuentes escorias que denotan la antigua explotación que se hizo de estos minerales.

El laborioso y erudito escritor D. Fernando López de Cárdenas, cura párroco de Montoro, con el objeto de recoger sustancias minerales y otras curiosidades para el gabinete de Historia natural de esta Corte, para lo cual estaba comisionado por el conde de Floridablanca, reconoció en 26 de Mayo de 1783 varios lucos situados en este término y paraje nombrado (por lo que después se dirá) Piedraescrita junto al arroyo de las Piedras y orillas del río de los Batanes o de los Molinos. Estos lucos son unas cuevas piramidales abiertas en matriz viva de pedernal, en los cuales se hallan figurados con tinta encarnada bituminosa, símbolos, jeroglíficos y figuras que no se corresponden a los alfabetos hasta ahora conocidos. Es tan rara esta memoria de la antigüedad gentilicia, que con dificultad se hallará otra de la misma especie; pasan de 80 estas figuras y se encuentran en dos sitios, al pie de la sierra de Quintana, distancia cerca de una legua de Fuencaliente. El primer sitio está más allá del arroyo de los Batanes; se ve tajada a pico toda la falda del peñasco y sierra, dejando una fachada o frente en que cortaron dos cuevas como pirámides contigua una a otra, de poco mas de 1 ½ vara de alto y cubiertas con las peñas de las montañas, que es pedernal; a los lados de las dos cuevas hay dos casas hechas con pico y afinadas con aceros, como las superficies de las cuevas; y en todas sus caras que son seis, se hallan los caracteres, símbolos y jeroglíficos que hemos mencionado, trazados con la tinta indicada; la especie de atrio que está delante de estas cuevas se ve defendido con las piedras que de allí se cortaron y forman valla al sitio, juntamente con muchos arboles y arbustos.

La segunda piedra, que dista de la primera como ¼ legua y está situada a la orilla del arroyo de los Batanes, junto a una cascada que allí se forma, presenta otros jeroglíficos y figuras en dos caras de la misma piedra, que se halla al descubierto y por esto alterados los jeroglíficos, a lo que también ha contribuido el humo del fuego, que se conoce haberse hecho delante de la piedra; la roca, que es de pedernal muy fino y compacto, está cortada con acero haciendo un frontispicio de más de 6 varas de alto y otras tantas de ancho, en el cual se ven 2 cuevas contiguas, hechas a pico, asperonadas, de forma piramidal como las anteriores, siendo su profundidad en la peña de 1 vara y su altura de 1 y ½. En estas dos cuevas se hallan señalados con la tinta que hemos referido, el sol y la luna, con diversas figuras jeroglíficas, que se conservan muy bien a pesar de los años. Don Fernando López de Cárdenas trataba de sacar entera una de estas piedras escritas, para mandarla al gabinete de Historia Natural, para cuyo objeto se la había pedido el conde de Floridablanca; pero no pudo sacar mas que una parte de la segunda, por ser más blanda que la primera, como de ½ vara con cuatro de sus caracteres, y sobre ellos la figura de un sistro. Es de presumir que los fenicios, que no hicieron establecimientos en España con otro fin que el de aprovechar sus ricos productos y señaladamente sus minas, o los cartagineses sus descendientes que hicieron asiento en Cástulo no lejos de Fuencaliente, por no tener establecimiento fijo en el territorio que hoy pertenece a esta villa, construyeron algunas habitaciones provisionales para atender el laboreo de las minas; y a fin de dar allí culto a sus divinidades, hicieron lucos donde las colocaban y ofrecían sacrificios.

De los manantiales de estas sierras, que en las cercanías de la población riegan hermosos huertos de frutales y hortalizas, se forma a ½ legua de la villa un río, que pasa por la parte baja y al Oriente de ella a distancia de 400 varas aproximadamente; no tiene nombre hasta que corriendo de Norte a Sur confluye con el de los Batanes o de los Molinos que trae la misma dirección a ¼ de legua de la villa, y unidos una legua de la misma, toman el de Las Yeguas que corre al O. y divide las provincias de Ciudad Real y Córdoba.

CAMINOS: Son todos de herradura y en mal estado.

CORREOS: Se reciben de la estafeta de Almodóvar del Campo dos veces a la semana y su conductor está nombrado por la dirección general.

PRODUCTOS: Trigo, cebada, centeno, semillas, legumbres, aceite, hortaliza y frutas; se mantiene mucho ganado cabrío, poco vacuno, menos lanar y de cerda, de 1200 a 1400 colmenas de exquisita miel y abunda toda especie de caza mayor y menor.

POBLACIÓN: 421 vecinos, 2105 almas.

CAP.: 360.000 rs.

CONTR.: por todos los conceptos con inclusión de culto y clero 30.337 rs. 32 mrs.

PRESUPUESTO MUNICIPAL: 16.500 del que se pagan 2.200 al secretario por su dotación y se cubre con repartimiento vecinal; en estos cálculos está incluida la aldea de Ventillas.

Descubiertos los baños, según hemos dicho en su lugar, no tuvo principio la población hasta después del año 1369 en que muerto el rey D. Pedro a manos de su hermano D. Enrique en el campo de Montiel, Don Pedro Muñiz de Godoy, natural de Córdoba, que ya se titulaba Maestre de Calatrava, tomó posesión del Maestrazgo en el convento de esta Orden y de allí se dirigió a Carmona con algunos caballeros tras el rey D. Enrique cuyo bando había seguido; en este viaje dice Rades de Andrada en su crónica de Calatrava, "pasó por una muy devota ermita de esta orden, que se encontraba en Sierra Morena y se decía Sta. María de los Baños o de la Fuencalda, y agora es iglesia y se dice de la Fuencaliente; estaba allí un fraile clérigo de esta Orden que se decía Fray Benito Sánchez, el cual pidió al maestre licencia para dar a poblar el término de aquella ermita; el maestre por devoción que tuvo a ella, y afición al fraile, diole esta licencia y privilegio para que los pobladores que allí viniesen, y los que después de ellos viniesen, fuesen libres y francos de todo pecho y tributo para siempre. Ítem dio facultad al prior o fraile de aquella ermita y a sus sucesores para dar solares y repartir término a los pobladores y le concedió que los diezmos de cualquiera frutos de aquellos términos fuesen del prior de aquella ermita y sus sucesores, y que él y ellos tengan poder para poner justicia y regimiento en el pueblo. Luego fueron pobladores y poblaron junto a la ermita un lugar que hoy se dice Fuencaliente".

Estuvo sujeta a la villa de Almagro hasta 1566, y después a Almodóvar del Campo, hasta que el rey D. Felipe por cédula fecha en Madrid a 26 de Noviembre de 1594 la apartó con su aldea de Ventillas del partido y gobernación de Almodóvar, volviéndola a sujetar a Almagro; en 1591, el Licenciado Nicolás de Chaves, había dado a la villa la posesión de la jurisdicción civil y criminal alta y baja, mero y mixto imperio de que ya había hecho gracia S. M. y por lo cual le había servido con 724.500 mrs.


NOTAS

Resumen:

PASCUAL MADOZ (1806-1870) fue un político de ideas progresistas, además de escritor, que llegó a desempeñar el cargo de ministro de Hacienda. Su famoso "Diccionario geográfico, histórico y estadístico de España y sus posesiones de ultramar" se publicó entre 1847 y 1850 y es una descripción completísima de la España de la época. Recientemente se ha publicado en un solo volumen todo lo referente a Castilla -La Mancha.

REAL y MARAVEDÍ eran las monedas usadas en España en esta época. El real, también llamado real de vellón, era de plata y tenía un valor de 34 maravedís, equivalente a 25 céntimos de peseta.

LEGUA y VARA eran las medidas usuales de longitud. La legua, equivalente a 5.572 metros, constaba de 20.000 pies ó 6.666 varas, ya que cada vara equivalía a 3 pies; por lo tanto una vara equivale a 84 cm. aproximadamente.

SISTRO es un instrumento musical en forma de herradura atravesada por varillas, con un mango como asidero, y que suena al agitarlo.

La mayor parte del artículo sobre Fuencaliente del Diccionario de Madoz es copia casi literal de un artículo publicado por Luis María Ramírez y las Casas-Deza en el nº 20 de la revista Semanario Pintoresco Español en 1.844.