DON FELIPE SEGUNDO de este nombre por la gracia de Dios Rey de Castilla, de Leon, de Aragon, de las dos Sicilias, de Jerusalem, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia de Mallorcas, de Sevilla de Cerdeña, de Cordova, de Corcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarves de Algecira de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, Islas y Tierra Firme de el Mar Occeano, Archiduque de Austria, Duque de Borgoña, de Bravante, y de Milan, Conde Apsburg, de Flandes, de Tirol y de Barcelona, Señor de Vizcaya, y de Molina, &c. Administrador perpetuo de las Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcantara por autoridad Apostólica. === Por cuanto por parte de muchas Villas y Lugares de las dichas Ordenes se me hizo relacion, que teniendo los Alcaldes Ordinarios de los tales Lugares la Jurisdicción Civil, y Criminal en primera instancia sin ninguna limitacion, ni tener obligacion de acudir á las Cabezas de los Partidos ante los Gobernadores de

ellos, ni poder los Gobernadores de ellos adbocar asi ningunas Causas sino fuese en ciertos casos criminales limitadamente, y no en otros, se seguian notables inconvenientes, porque no se administraba la Justicia como convenia á causa de ser de Ordinario, y por la mayor parte los tales Alcaldes Ordinarios eran Vecinos y naturales de los mismos Pueblos, y que asi por tocar los Pleitos á sus parientes y amigos se aficionaban á los litigantes; y por no ser Letrados ademas de los inconvenientes que segun dicho és subcedian,se seguían pleitos y desasosiegos, que por la mayor parte venian á cargar sobre los mas pobres, para cuyo remedio por una mi Cédula firmada de mi mano, fecha á ocho de

Hebrero de mil quinientos y sesenta y seis, mandé que los Partidos de todas las Gobernaciones que en aquel tiempo abia en las dichas Ordenes se dividiesen, y oviesen ciertas Alcaldias Mayores, é que en los Lugares donde residian los dichos Gobernadores, y Alcaldes mayores no hubiese Alcaldes Ordinarios, sino que los dichos Jueces, cada qual en su Partido conociesen de todos los pleitos, causas y negocios Civiles é Criminales de los Vecinos é Moradores, que ansi mismo conociesen en grado de apelacion cada uno en su distrito de lo que sentenciasen los Alcaldes Ordinarios de los otros Pueblos del tal partido, y que todos los pleitos y Causas que á los dichos Gobernadores y Alcaldes Mayores les pareciese

convenir para la administracion de la justicia lo pudiesen advocar así, y conocer de ellos, quier procediese de Oficio, o por querella de partes, y que todos los Pueblos de los dichos partidos tubiesen livertad de llevar ante los suso dichos qualesquier pleitos y negocios que quisiesen, Civiles y Criminales y executivos, sin embargo de qualesquier Privilegios y Cartas Executorias, y otras Provisiones que obiese en contrario despachadas por qualquier Tribunal, y que aunque hera asi, que la dicha nueva Orden que se habia dado, por parecer mas conveniente al beneficio publico, y buen govierno de

los tales Lugares, despuso con grave y justa consideracion segun el estado de las cosas de aquel tiempo, el qual despues acá ha mostrado mayores inconvenientes que los que antes se me habian representado; porque aunque los dichos Alcaldes Ordinarios no eran Letrados, sentenciaban y juzgaban los Pleytos y Causas con parecer de sus Asesores que lo eran; y que el ser Vecinos y Naturales era mayor conveniencia, por que aunque juzgaban entre sus naturales y parientes, como las Causas no eran de mucha sustancia, las componian entre sí, sin largas ni dilaciones, conque se escusaban vejaciones, é costas de la partes, y que cada una de ellas dentro de su lugar litigaba se hacia Justicia, y si

alguno se sentia agraviado apelaba, y ocurria al Gobernador, que no estaba lejos, el qual los desagraviaba breve y sumariamente, y que para las Causas graves, y cosas de mayor momento en que obiese dilacion en la justicia y podia haber algunos inconvenientes habia casos reservados limitadamente que el dicho Gobernador podria advocar asi y conocer de ellos, ó de los que le paresciese heran de importancia; é por ser como era proivido el sacar á nadie de su fuero y jurisdiccion, por tener como al presente tenian los Governadores livertad para advocar así todas la Causas Criminales que querian, de que conoscian los Alcaldes Ordinarios asimismo en primera instancia sin dexar

ninguno, y no se contentaban con esto, sino por qualquier Causa liviana, y de palabras, inviaban sus Alguaciles y Escribanos ordinariamente por toda la tierra á hacer Informaciones, y prender culpados, y demás de cobrar de ellos sus Salarios y costas los sacaban de sus Pueblos y los llevaban á la Cabeza del Partido donde estaba el Gobernador y Alcalde Mayor, y allí los tenian y sentenciaban y quando salian de la Carcel, las Costas é gastos que habían hecho, y perdida de sus haciendas, eran sin comparación mayores que las Condenaciones que hacian y venian á quedar perdidos y destruidos, y quando los daban en fiado á algunos por tiempo limitado, pasado aquel volvian a embiar por ellos con los

mismos Salarios, y con esto se entretenian y sustentaban los Alguaciles y Escribanos que llevaban aunque eran muchos, y las Causas que antes se seguian sin Costas de las partes, y sin perdidas de sus haciendas, ellas mismas les costaban mucho mas de lo que tenian, é como el Gobernador podia conoscer en primera instancia, como dicho es, de todas las Causas ordinariamente padescian los pobres y los que menos podian, porque los ricos, que los injuriaban y ofendían con la posibilidad que tenian, se adelantaban á querellar primero ante el Gobernador, y llevaban Alguaciles y Escribanos á costa de los ofendidos, los cuales por ser pobres no podían ir á litigar fuera de sus Casas, y asi los que

ofendian vencian, y los demás quedaban oprimidos y defraudados de su justicia, y asi en esto como en todas las Causas Civiles, especialmente con la nueva Orden que se habia dado por relevar á los subditos de las vejaciones que rescivian, habían crescido y multiplicadose los pleitos, de manera, que habiéndose dividido en tantas gobernaciones los Partidos de las dichas Ordenes, era notorio que cada uno de por sí valia á los Jueces lo mismo que antes valia todo el Oficio de gobernacion antiguo, y cada Escribano de las dichas Gobernaciones de por sí valia por arrendamiento tres, ó quatro

veces mas de lo que valia todo el Oficio entero de la Gobernacion antes que se dividiese, habiendo de ser al contrario, que por haberse repartido en tantos Oficios habia de vale mucho menos; y todo á costa de los Vecinos, con las molestias y vejaciones que se les hacían, y que se les habian quitado los Privilegios, Sentencias y Executorias, que por discurso del tiempo, y con grande conoscimiento de Causa, y con muy grandes Costas y trabajo habian ganado por justicia, para que se convirtiese en mayor daño suyo, y otras muchas Causas que se me representaron: E habiéndoseme suplicado por parte de la Villa de Fuencaliente de la dicha Orden de Calatrava de el Partido de Almodovar del Campo, fuese servido

de le mandar quitar, y al Lugar de Ventillas su Aldea del dicho Partido de Almodovar, y de el Alcalde Mayor y otras Justicias de el dicho Partido, y volverlos a la gobernación y Partido de Almagro, donde antes que se dividiese la dicha gobernacion en las dichas Alcaldias Mayores estaban, y que á la dicha Villa de Fuencaliente se le volviese y restituyese la Jurisdicción Civil y Criminal alta y baja mero mixto imperio en primera instancia de ella, y de la dicha su Aldea, como antes del dicho año de mil y quinientos y sesenta y seis la tenían, para que los Alcaldes Ordinarios de la dicha Villa la usasen y exerciesen, y conociesen de todas las Causas y negocios Civiles y Criminales y executivos que en la

dicha Villa y su Aldea, y sus terminos y jurisdiccion se ofreciesen en la dicha primera instancia de qualquier quantidad, qualidad, ó gravamen que fuesen, sin distincion ni limitacion alguna, ofreciéndose de me servir por ello con alguna quantidad de maravedises para ayuda de mis necesidades, lo qual habiendose visto tratado y platicado por algunos del mi Consejo cerca de ello se tomó con el Concejo, Justicia y Regimiento de la dicha Villa de Fuencaliente, y con Melchior Muñoz en su nombre el Asiento y Concierto del tenor siguiente: ======

Lo que por mandado del Rey nuestro Señor se asienta y concierta con el Concejo, Justicia y Regimiento de la Villa de Fuencaliente, de la Orden de Calatrava del Partido de Almodovar, y con Melchior Muñoz, vecino de la dicha Villa en su nombre, y en virtud de su poder especial que otorgó en la dicha villa de Fuencaliente a dos días de este presente Mes de Septiembre, y está signado de Martín de Ris, que es escribano de dicha Villa, que originalmente queda asentado en los Libros de la Hacienda del Rey nuestro Señor que tiene Juan Lopez de Velasco su Secretario, que yo el presente Escribano doy fé sobre lo que yuso hira declarado es lo siguiente::::::::::::::