MORCILLA COLORÁ

Ingredientes
- Grasa de cerdo
-Calabazas o carruécanos (60 k.)
- Cebollas (20 k.), arroz (4 k.), patatas (5 k.)
- Sangre de cerdo (1/2 l.)
- Ajos (1 k.), pimentón dulce (1 k.)
- Pimentón picante, perejil
- Pimienta, clavo, cominos.
- Hierbabuena, orégano, sal

PREPARACION

La morcilla colorá también se le dice morcilla de calabaza y morcilla de "tol año" porque dura y se puede comer durante todo el año. Se hace a base grasa de cerdo y distintas hortalizas, especialmente calabaza o carruécano. La grasa de cerdo que se le echa son los "gordos", que es el tocino que se le quita a la carne cuando se "descarna" (separar la carne y el tocino). La cantidad de morcilla se hace en función de los gordos que tenga el cerdo, pues cuando se ve la cantidad de gordos se calculan los demás ingredientes.

La proporción se suele hacer a ojo, calculando 1/3 parte de gordos y 2/3 partes del resto de ingredientes. Con esta proporción la morcilla sale con bastante grasa pero aguanta mas tiempo jugosa; una buena proporción de ingredientes será 1/4 parte de grasa de cerdo y 3/4 partes de otros ingredientes (3 k. de otros ingredientes por cada1 k. de gordos). La mejor manera de comerla es asada a la brasa.

Para su elaboración, dos o tres días antes se cuece la cebolla y la calabaza y se ponen a escurrir en un saco de esparto. Se pone un buen peso encima del saco para que escurran bien todo el agua.

Se preparan los gordos del cerdo y se pican en la máquina y se ponen en la artesa. Se pica la calabaza y la cebolla y se ponen también en la artesa. Se estiman las proporciones y se quitan gordos o calabaza si es necesario. A continuación se va aliñando. Mientras, se van cociendo las patatas y el arroz.

Se añade el pimentón y se amasa con los gordos. Se añade después la sal, los ajos picados, la pimienta, el clavo molido, los cominos molidos, el orégano, el perejil picado y la hierbabuena. El que le guste le echa un poquiito pimentón picante.

Se añade el arroz cocido y la patata cocida y picada en la máquina (hay quien no le echa patata). Se amasa todo muy bien amasado, junto con la calabaza y la cebolla. Por último se le añade la sangre de cerdo y se sigue amasando.

Se preparan las tripas. Se embudan con la máquina y se atan, bien apretadas y pinchadas para que no quede aire. Se cuelgan cerca de la lumbre, sin que les de mucho calor y sin corrientes de aire. Se dejan secar vigilando que no haya mucha humedad ambiental, para lo que se mantiene el fuego encendido los primeros días.