EL RÍO DE ATRÁS

Al lado de Fuencaliente pasan dos ríos pero no tienen nombre. El que pasa junto al pueblo se llama "el río del pueblo", y el que pasa detrás de la loma se llama "el río de atrás". El río del pueblo y el de atrás se unen en los puentes del Egeño, y continúan juntos hasta el puente de La Parrilla, donde se unen al Arroyo de los Términos y entre los tres forman el río Yeguas, que luego irá a desembocar en el Guadalquivir cerca de Villa del Río. Consta el nombre que han tenido en otras épocas: en 1575, en las Relaciones de Felipe II, se habla del río del pueblo y se dice que pasa "el río de la Yegua por cerca de esta dicha villa, como a un tiro de ballesta"; y hacia 1752, en el Catastro de Ensenada, se llamaban "del Lugar" y "de los Molinos", respectivamente. Por último, en algunos mapas actuales encontramos que los han bautizado Pradillo y Cereceda. El nombre de Pradillo proviene de una huerta que había junto al río del pueblo donde se jugaba al fútbol; y Cereceda es el nombre del valle que se encuentra mas arriba de la Chorrera de los Batanes, donde nace el río de atrás. Esta ruta nos lleva a conocer el río de Atrás, el mas interesante desde todos los puntos de vista, ya que cuenta con un fantástico bosque de galería (aliseda) y con interesantes restos de antiguos molinos harineros. En 1575, según la respuesta 22 de las Relaciones de Felipe II, había en el término de Fuencaliente 11 molinos harineros; y en 1752, según la respuesta 17 del Catastro de Ensenada, seguían los mismos 11 molinos. Una relación de los antiguos molinos harineros, y aceiteros, de Fuencaliente la puedes ver en esta misma web (www.fuencaliente.net/molinos). Cualquier tiempo es bueno para hacer este paseo, pero en verano es una de las mejores rutas que se puede hacer; el río y su bosque galería nos hará olvidar por completo el calor que nos rodea.

Mapa de la ruta

Es una ruta circular de unos 7.5 kms, saliendo y volviendo a Fuencaliente, y se puede hacer en dos o tres horas tranquilamente. Salimos de Fuencaliente por la carretera hacia Puertollano y después de 1,2 km llegamos a la N-420, después de cruzar el puente de la Yedra, junto a la fuente del Madroño. Hay que cruzar la carretera y seguir de frente por el camino que sube entre los olivos. Subimos unos 500 metros hasta un pequeño collado que se llama Collaíllo Canela, y bajamos hacia el río por el camino de la izquierda que se llama de la cuesta del Chaparro. Después de unos 600 metros hemos llegado junto al cauce del río, donde giraremos hacia la derecha para seguir el río abajo por el camino llamado de los Guindos. El camino baja por la derecha del río pero 500 metros mas adelante hay que cruzar al otro lado, junto al cortijo de Mariano Chaparro, y un poco mas adelante el camino desaparece. Hay que seguir por una vereda, siempre bajando por la izquierda del río, hasta que encontramos otro camino mas adelante, junto a la huerta de los Guindos. Aproximadamente son unos 300 metros en los que no hay camino y hay que seguir por una vereda junto al cauce del río. La vereda termina en un olivar, donde encontramos el camino que baja desde la loma del Carril, y por el que seguiremos río abajo por la izquierda del cauce. Si hemos contado los kms llevaremos aproximadamente unos 3 km. de ruta.


Molinos harineros de Fuencaliente. Fotos de Domingo Melero Cabañas

Al pasar junto a la huerta de los Guindos se encuentran las ruinas del molino de los Guindos. No queda mucho que ver; las ruinas están muy perdidas entre la maleza y son difíciles de encontrar. Se puede ver el cubo del molino que está muy bien conservado pero muy escondido entre las zarzas y maleza. Después de la huerta y molino de los Guindos, pasamos junto a la casilla de Amable y enseguida, en el km. 3.8 de la ruta, el camino cruza al otro lado del río; ahora bajamos por la derecha del cauce. Al otro lado del río dejaremos las ruinas del molino de Ramírez, uno de los mas antiguos y del que no quedan mas que ruinas. Un poco mas abajo se une el río con la Garganta de Peñaescrita, que baja por la izquierda; justo en la junta del río y de la garganta se encuentran las ruinas del molino de Brillorea, del que se puede ver el enorme cubo excavado en las pizarras.

Después de seguir río abajo, aproximadamente en el km. 4.7 de la ruta, llegamos al camino de la Vega de la Virgen. Debemos seguir por la izquierda hacia el río, pero si queremos dejar la ruta, por la derecha llegaremos enseguida al Peñón del Cuervo. Si seguimos la ruta río abajo llegamos a la Vega de la Virgen y un poco después a los puentes del Egeño, desde donde volveremos hacia Fuencaliente. En el Egeño se pueden ver las ruinas de la Molina de Aceite del Egeño, y lo que queda de la Fábrica de Lisardo, un enorme molino harinero que estuvo funcionando hasta principios de los años sesenta. Desde el Egeño solo queda volver a Fuencaliente siguiendo la carretera, pasando junto al peñón del Cuervo, y por la Fuente de la Teja o por la cuesta del Atajo.