FUENCALIENTE: EL TELÉGRAFO ÓPTICO MADRID-CÁDIZ

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El telégrafo óptico en Fuencaliente
Qué era el telégrafo óptico
Los distintos sistemas de telegrafía óptica
El telégrafo óptico en España
LOS DISTINTOS SISTEMAS DE TELEGRAFÍA ÓPTICA

El telégrafo óptico francés de Claude Chappé

El primer sistema de telegrafía óptica se montó en Francia durante la Revolución y la idea se debió a Claude Chappé. Chappé ideó un sistema de señales ópticas, a través de las cuales, y del correspondiente código, se podían transmitir signos alfabéticos y numéricos a distancia. El día 2 de Thermidor de 1794 (19 de julio) se envió el primer telegrama de la historia desde Lille hasta París y su texto anunciaba la victoria del ejército republicano francés sobre las fuerzas austriacas. La noticia había sido transmitida a través de una línea de telegrafía óptica de 270 kilómetros, montada sobre 23 torres, la última de las cuales estaba ubicada en la cúpula del Louvre. Con este telégrafo era posible transmitir un mensaje de Lille a París en una hora, mientras que por medio de mensajeros a caballo se tardaban 24 horas.

El telégrafo consistía en un mástil en cuyo extremo superior giraba un travesaño de cuatro metros de longitud, denominado regulador, que a su vez tenía en sus extremos otros dos travesaños giratorios de dos metros de longitud, denominados indicadores. El aparato iba acompañado de un código asociado para las diferentes posiciones que podían adoptar los distintos elementos. Cada indicador puede adoptar ocho posiciones, separadas entre sí 45º, y a su vez, el regulador puede adoptar dos posiciones, horizontal y vertical. En total había ciento noventa y seis combinaciones posibles, lo que hacía bastante complejo el sistema. El libro de códigos era un diccionario o vocabulario de 92 páginas, con 92 palabras en cada página, es decir, 8.464 palabras en total. Para cada palabra sólo eran necesarios dos signos, uno que identifica la página, y otro para identificar el orden de la palabra dentro de la correspondiente página.

El telégrafo óptico de Chappé unió Francia con Austria en 1794 y permitía que un mensaje alcanzara su destino en solo 3 horas, en vez de los tres días que tardaba un correo normal.

El telégrafo óptico inglés de Lord Murray

El sistema de telegrafía óptica británico era diferente del francés, y su creador fue Lord George Murray, inventor y clérigo inglés.

La primera línea del telégrafo óptico de Murray se inauguró en 1794, entre Londres y Deal. Posteriormente, entre 1794 y 1814, se añadieron líneas entre Londres y Portsmouth y entre Plymouth y Yarmouth. Las torres del telégrafo óptico se instalaban en colinas, torres de iglesias y cualquier edificación elevada, separadas por más de 10 km. Un mensaje corto entre Londres y Portsmouth, ciudades separadas por más de 100 km, tardaba algo más de 10 minutos en recibirse al otro extremo de la línea.

El telégrafo óptico de Murray consistía en instalar en la cumbre de cada torre un gran bastidor de madera, dividido en seis paneles, que podían desplazarse horizontal o verticalmente, de manera que al abrir o cerrar las seis ventanas, permitía codificar las diferentes letras del alfabeto. El dispositivo de Murray permitía 64 combinaciones posibles.

Cuando el telégrafo se presenta con las seis ventanas abiertas quiere decir que no hay nada para transmitir. Cuando todas las ventanas están cerradas quiere decir que se va a poner en marcha y que la estación siguiente debe estar preparada para la recepción.

Sistema Chappé
Claude Chappé
Telégrafo Murrray

 

El telégrafo óptico español de Betancourt

Agustín de Betancourt, ingeniero español nacido en Tenerife, fue uno de los científicos más relevantes de su época. Estudió en París (1781-1784), donde conoció los trabajos del telégrafo óptico francés de Chappé. También vivió en Londres entre 1793 y 1796, años en los que Murray construía el telégrafo óptico en Inglaterra. Las dudas sobre la efectividad de los dos sistemas llevaron al ingeniero tinerfeño a idear un nuevo tipo de telégrafo, que perfeccionó junto con el relojero suizo Breguet, logrando avances considerables respecto al telégrafo óptico de Chappé, tanto en velocidad de transmisión como en seguridad a la hora de captar los mensajes de una torre a otra.

El sistema propuesto por Betancourt constaba de un mástil en cuyo extremo superior podía girar un travesaño en forma de T que giraba por su centro de gravedad en incrementos de 10 en 10 grados, consiguiendo así 36 posiciones, o signos, con los que obtenía 10 números y 26 letras. El telégrafo de Betancourt transmitía los mensajes letra a letra.

El nuevo telégrafo óptico fue presentado en la Academia de Ciencias del Instituto de Francia. Pese a los elogios y el respaldo conseguido de la mayoría de los miembros de la Academia, el sistema no es adoptado a causa de la oposición frontal de Chappé, que en esa época ostentaba el cargo de director de los Telégrafos Franceses.

Para distinguir a simple vista estas pequeñas diferencias de 10º en la inclinación del mástil, el ocular de los catalejos tenían grabadas marcas cada 10º. Además, los catalejos estaban sincronizados con el timón que gobernaba el mástil de señales para facilitar la transmisión de la señal a la torre siguiente.

De vuelta a España, consiguió en 1799 que Carlos IV le encargara un proyecto para la instalación de una red de telégrafo óptico en España. Del citado proyecto sólo se construyó el tramo Madrid-Aranjuez que entró en funcionamiento en agosto de 1800.

En 1802 creó la Escuela de Ingenieros, de la que fue su primer director. En 1807 termina su estancia en España, se exilió en Rusia y murió enSan Petesburgo en el año 1824.

 

El telégrafo óptico español de Mathé

Después del proyecto de Betancourt, del que solo se llegó a construir el tramo Madrid Aranjuez, se abandona el proyecto de construir una red de telégrafo óptico en España debido, fundamentalmente, a la crisis del Gobierno y las guerras internas en el país. Pero, a partir de 1844 se proyecta una extensa red, aunque solo llegaron a construirse tres líneas: Madrid-Irún, Madrid-La Jonquera, y Madrid-Cádiz. El encargado de diseñar y construir la red de telegrafía óptica fue José María Mathé, Coronel del Ejército. Puede considerarse a este sistema como el sistema español ya que Mathé ideó su propia versión del telégrafo óptico.

Su aparato constaba de un bastidor con tres franjas negras, alternadas con otras blancas o vacías más anchas, interrumpidas todas ellas en el centro, dejando una columna abierta por la que se movía verticalmente una pieza de altura igual a la de las franjas negras. Esta pieza, llamada indicador, podía adoptar doce posiciones con respecto a las franjas, según estuviera en el centro de las blancas, en éstas, tangente a una de las negras adyacentes, o coincidiendo con las negras.

El movimiento del indicador se efectuaba por una cadena, a partir de un torno accionado por una manivela y una gran rueda dentada donde estaban grabados los doce signos, correspondientes a cada una de las posiciones del indicador. El código era una especie de diccionario que estaba constituido por páginas en forma de tabla de doble entrada, con diez filas y diez columnas identificadas por cada una de las diez cifras. Mathé llegó incluso a crear una escuela de "torreros" que luego se convertirá en la Escuela de Telégrafos.

De las numerosas líneas previstas sólo se construyeron tres, que enlazaban la capital, Madrid, con Irún, Cádiz y La Junquera. La primera línea entró en funcionamiento el 2 de octubre de 1846 y unía, a través de 52 torres, Madrid con la frontera francesa a través de Valladolid, Burgos, Vitoria y San Sebastián. La segunda línea, entre Madrid y La Junquera por Valencia, sólo funcionó a pleno rendimiento a partir de 1849. Por último, la tercera línea construida fue la de Andalucía, que a través de sus 59 torres discurría entre Cádiz y Madrid, pasando por Aranjuez, Toledo, Ciudad Real, Puertollano, FUENCALIENTE, Córdoba, Sevilla y Jerez de la Frontera.

La vida útil de la red de telegrafía óptica fue corta a causa de la instalación, casi simultánea, de la nueva red del telégrafo eléctrico: la línea entre Madrid y Cádiz, la última en ser desmantelada, dejó de funcionar en 1857.

Francisco Díaz Buenestado